En una noche perfecta de fútbol y efectividad, Boca disipó cualquier tipo de duda y derrotó con un inapelable 4-0 a Deportivo Recoleta por la vuelta de los octavos de final de la Copa Sudamericana. A pesar de no contar con su capitán Leandro Paredes debido a una lesión, el elenco conducido por el «Vasco» Arruabarrena controló el trámite de juego bajo la lluvia paraguaya y se aseguró un lugar entre los ocho mejores del torneo continental.
La apertura del marcador llegó a la media hora de juego, cuando Lautaro Blanco lanzó un centro preciso que, tras un rebote del arquero Nelson Ferreira, le permitió a Santiago Ascacíbar elevarse de cabeza y estampar el 1-0. Lejos de conformarse, el Xeneize continuó atacando y estiró la ventaja a los 42 minutos de la primera etapa por intermedio de Sebastián Villa, quien definió con categoría para irse al descanso con la serie prácticamente liquidada.
En el complemento, el desarrollo del partido mantuvo la misma tónica de superioridad absoluta para los de la Ribera. A los 51 minutos, el uruguayo Miguel Merentiel anotó el tercer tanto tras una lucida maniobra colectiva. La goleada histórica se completó a los 76 minutos, cuando el ingresado Alan Velasco firmó el 4-0 definitivo con un remate cruzado que dejó sin respuestas al guardameta local.
El encuentro también estuvo marcado por momentos destacados como el debut oficial del atacante ecuatoriano Enner Valencia y la presentación del juvenil defensor Facundo «Jagger» Herrera, quienes sumaron sus primeros minutos en el certamen. Con este aplastante resultado global de 7-1, Boca ratifica su chapa de candidato y ya aguarda en la próxima instancia por el vencedor de la llave entre San Pablo y Bolívar.
